| Julio 2008 |
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Apuntando al futuro
Por Jorge Arboleda
Siempre que me llega la carta de un lector, aun si llegan varias el mismo día y tenga una pila de cosas por hacer, la leo de inmediato. No siempre contesto pero al menos, si usted se tomó el trabajo de escribir, tenga por seguro que yo leí lo que escribió.
Hay un par de cartas que me gustaría comentar. La primera, me la envió un transportista con años de experiencia quien me pedía que le explique lo que era el “surcharge” de combustible. Mientras la leía, yo me preguntaba, ¿y cómo ha podido sobrevivir todo este tiempo sin cobrarlo?
El “fuel surcharge” o “sobrecargo por combustible” es una cantidad extra que se cobra como compensación por los altos precios del diésel. Como fue establecido hace varios años, el precio base o baseline acostumbrado es aproximadamente de $1.20, y casi siempre lo paga el embarcador ya sea al broker (intermediario) o a la compañía de transportes o carrier, y éstos deberían pasárselo al transportista que lleva la carga (le recomendamos que usted mismo pregunte a otros colegas cómo incluyen este cobro). En estos días, el Congreso discute cómo hacer más transparente el pago del sobrecargo para asegurarse de que llegue a quien debería llegar (el transportista) y no se quede en el camino, entre el intermediario y la compañía de transportes.
Esta carta me hizo pensar en la multitud de hispanos que operan en la industria con amplia desventaja. Lejos de alcanzar su potencial. Y todo, por simple desconocimiento. Otra carta que quería comentar me dio especial alegría. Fue, como se dice en inglés, un eye opener. Me hizo abrir los ojos a lo esperanzada que es nuestra gente.
Atosigados como estamos de malas noticias, especialmente debido a la baja en la actividad y a los altos precios del diésel que coquetean con los cinco dólares el galón (salvo en California donde hace rato pasaron esa barrera), este lector que trabaja como operador para una gran compañía, me preguntaba cómo debía hacer para convertirse en propietario-operador. Antes que nada, mi amigo, le digo que usted ya tiene lo que hace falta: el optimismo de quien sabe que un mejor futuro le espera adelante.
En cuanto a cosas prácticas, el comprar el camión es sólo el primer paso. Luego, debe decidir si va a trabajar bajo contrato o “lease” con alguna compañía o si va a buscar su propia autorización de firma transportista o carrier (la famosa authority). Finalmente, debe buscar asesoría contable para decidir como qué tipo de entidad comercial/legal va usted a fundar su empresa de un solo hombre, y para poder cumplir con el Tío Sam en cuanto a su pago de impuestos.
En esta edición recogemos los ecos de las protestas de camioneros en Europa, Asia y América Latina a causa del precio del diésel, que llega a casi 11 dólares en algunos países. Cuesta trabajo creer que esa es la realidad del mundo que vivimos y que recién estamos conociendo en carne propia.
Lo que no cuesta creer, y nuestros lectores son la mejor prueba de ello, es que en este pais los hispanos somos el futuro de la industria; un futuro de logros y de esfuerzo sin desmayo. Y siempre optimista.
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